Según ha informado hoy la Policía local, ésta montó un dispositivo debido a la "masiva" quema de contenedores que se estaba produciendo en los últimos meses en el barrio de Abetxuko, convencida de que el o los autores eran vecinos del lugar.
A esta idea llegaron porque la mayoría de los incendios se daban en una misma calle, Iturrizabala, y porque, pese a acudir con urgencia al lugar concreto, nunca se hallaba a nadie y sí a algún "curioso" viendo a través de su ventana cómo los Bomberos apagaban el incendio.
Las investigaciones se centraron en los moradores de un inmueble concreto en el que, además de su proximidad a la zona de la quema de los contenedores, se había producido también el incendio de algunos felpudos y puertas.
Por ello, desde finales del pasado mes de septiembre, se estableció un servicio de vigilancia en el punto de la calle Iturrizabala donde están instalados los contenedores y desde donde se podía observar el inmueble citado.
La Policía comprobó cómo un joven se acercaba con un casco y un periódico en sus manos a los contenedores, abría la tapa de uno de ellos y encendía una pequeña fuente de llama, cerrándolo posteriormente y subiendo a su domicilio, desde donde en una ocasión estuvo observando cómo ardía el contenedor y cómo era apagado posteriormente por los Bomberos.
El joven pudo ser grabado ayer cuando llegó a la calle con un casco y un periódico en sus manos y se acercó a los contenedores.
En un principio, al encontrarse con varias personas en el lugar, se fue a su domicilio, pero bajó posteriormente, en concreto a las 2,20 horas, con un trozo de papel y una botella de plástico en sus manos, prendiendo fuego a ésta e introduciéndola en el contenedor, lo que originó su quema.
El joven, al que se le ocuparon tres encendedores que tenía en su poder, fue detenido y trasladado a las dependencias policiales, donde se investiga si está implicado en la quema de los otros 29 contenedores que ardieron en Abetxuko en los últimos meses.









