El lehendakari, Juan José Ibarretxe, ha manifestado hoy en Santiago de Chile, durante la inauguración del octavo encuentro del Foro de Biarritz Diálogos Europa-América Latina, que el pueblo vasco "nunca acompañará a quienes le nieguen su cultura, su lengua y su lugar en el mundo".
Tras afirmar que es "el representante de un pueblo pequeño, pero uno de los pueblos más antiguos de Europa y del mundo", ha señalado que "el pueblo vasco, como todos los pueblos del mundo, busca su lugar en el mundo". "Queremos que la cultura vasca tenga su lugar en el mundo, que la lengua vasca tenga su lugar en el mundo y nunca acompañaremos a quienes nos nieguen estos principios en términos de identidad. Tampoco ustedes viajarían a ningún sitio con alguien que les negara su cultura, su lengua o su lugar en el mundo", ha dicho a los asistentes.
Ibarretxe intervino esta mañana en el acto de inicio del encuentro de este foro, que reúne a personalidades de los ámbitos político, académico, empresarial, sociedad civil y de los medios de comunicación, en torno a temas de actualidad y de interés mundial, que afectan a las relaciones entre Europa y América latina. En esta ocasión, el tema "Cohesión social y responsabilidad social empresarial" centrará la cumbre. Este año la participación vasca en estos encuentros, encabezada por el lehendakari, también contará con representación de la BBK, Kaiku, el Grupo Gureak, Izar-Herramientas de Amorebieta y Bilbao metrópoli-30.
Empresas vascas
En su intervención, Ibarretxe ha recordado que el 70% de la implantación productiva de las empresas vascas en el mundo está en América latina y ha asegurado que, cuando un empresario vasco "viene a un país de América latina, viene a quedarse con ustedes, y compartir el futuro de sus hijos e hijas con los suyos". "Esta es la mejor garantía de responsabilidad social de una empresa para con un país", ha añadido.
Por otra parte, el lehendakari ha señalado que el encuentro de Santiago de Chile debe servir para decidir si "seguimos invirtiendo en seguridad o, al contrario, tratamos de resolver los problemas que nosotros mismos nos hemos creado a lo largo de los últimos años: pobreza y desigualdad". "Tenemos que decidir si vamos a seguir contratando guardias para los aeropuertos y construyendo regulaciones para tratar a la gente igual que al ganado como en la edad media. Es una flaca aportación a la humanidad en el siglo XXI que hayamos construido una nueva forma de persona, la persona sin papeles", ha lamentado.
En este sentido, ha instado a la Unión Europea a tener una mirada "más limpia" hacia América latina -"porque la que tenemos ahora espero que no se vuelva neoimperialista-, en la que, desde Europa, sólo se observe desde sus dirigentes las cuentas de explotación de las grandes compañías". Esta mirada, según ha dicho, debe ser "humilde y limpia". "A veces entiendo que no nos damos cuenta suficientemente desde Europa de la importancia que para nosotros tiene una América Latina que construya un proyecto serio desde un punto de vista económico, político y social. Soy Europeo, pero creo profundamente en el sueño latinoamericano", ha finalizado.