Pero el democristiano Mättig, de 58 años, tuvo una idea para resolver este problema en la ciudad de la que es regidor. Ofreció una prima de 2.000 euros a cada mujer joven que decidiera trasladar sus domicilio a Freital.
El abono de esa cantidad estaba ligado a la firma de un contrato de alquiler de tres años, con el fin de impedir que las mujeres que aceptaran cobrasen el dinero y pocos días después se fueran la ciudad. Hasta la fecha, más de sesenta jóvenes han respondido afirmativamente a la oferta municipal.
Según el Ayuntamiento de Freital, las que escribieron al alcalde viven en el oeste y nunca se han sentido a gusto. «Todas desean venir, pero antes preguntan si, junto con el premio, también hay trabajo garantizado», señaló un funcionario.
Las interesadas han recibido una respuesta del municipio, acompañada por una lista de posibles empleadores. Pero al mismo tiempo, Mättig ha tenido que salir al paso de una protesta masiva de sus convecinos y señalar que la propuesta aún no está concretada.
Vecinos enfurecidos
Cuando la oferta del alcalde llegó a la prensa, la población local se enfureció. Y es que la emigración de mujeres en Freital no es tan dramática como en otros pueblos y ciudades del este, gracias a su cercanía con Dresde, capital del estado de Sajonia.
Además de sentirse tratados como ciudadanos de segunda, los habitantes de Freital recordaron al alcalde que, a pesar de las pocas oportunidades que ofrece la ciudad, ellos habían decidido no emigrar hacia el rico oeste del país y, casi en una declaración de guerra, le plantearon una pregunta: '¿cuánto dinero les ofrecía el Ayuntamiento para permanecer en la ciudad?'.
A pesar de las protestas, Mättig no está arrepentido de su iniciativa y cree que ha sentado las las bases para discutir un problema importante: ¿qué hacer para impedir la emigración de las mujeres? El ministro de Transportes federal y responsable para el Este, el socialdemócrata Wolfgang Tiefensee, recogió el guante y presentó otra idea genial: un programa de cuatro millones de euros destinado a combatir la marcha de las mujeres con bibliotecas móviles.







