Para despejar incertidumbres, el diputado general, el peneuvista Xabier Agirre, reiteró ayer su oferta de «diálogo» y su intención de «anteponer los interés de los ciudadanos a los partidistas». Lo hizo en el primer pleno de control de su Ejecutivo que se celebra en la recién estrenada legislatura. Agirre tuvo que contestar a las preguntas formuladas por el secretario general del PSE alavés, Txarli Prieto, quien le interpeló por el llamamiento de EA -socio de los gobiernos foral y vasco- a la desobediencia civil y sobre su posicionamiento ante el plan de Ibarretxe.
El diputado general le remitió al debate de las mociones que tanto el PP como el PSE han presentado en las Juntas Generales y en las que piden a la Cámara alavesa que se posicione en contra de la iniciativa del lehendakari. En cualquier caso, Agirre manifestó que el mejor foro para debatir la propuesta del jefe del Ejecutivo autónomo es el Parlamento vasco, aunque el político jeltzale reiteró su «apuesta por la estabilidad».
Contactos
Txarli Prieto también le pidió información sobre la reunión que hace un mes mantuvo con el alcalde de Vitoria, el socialista Patxi Lazcoz, y con quien, aseguró, estar en buena sintonía. El político socialista justificó su iniciativa al advertir de que «estamos en unos momentos delicados en los que hay que hacer esfuerzos para alcanzar acuerdos». Agirre concretó que ya se han iniciado los contactos entre los diputados y los concejales para llegar a acuerdos que permitan al estabilidad en los gobiernos municipal y foral.









