En opinión de Rabasco, la acción de la policía es «claramente insuficiente». Por ello, los minoristas creen necesaria una reunión urgente con el nuevo jefe de la Guardia Urbana y miembros del equipo de Gobierno municipal. Y es que los vendedores se sienten «indefensos» ante la actitud de los indigentes. «Han convertido los alrededores de la plaza en su cuartel general», dijo Rabasco.
Por otro lado, el portavoz de los comerciantes mostró su rechazo a la ampliación en dos plantas del parking de El Corte Inglés. «Las obras durarían al menos dos años y paralizarían el comercio», auguró.









