
CONCURSO DE QUESOS
Mucho ha llovido desde aquel lejano 1395, año en que dio comienzo una tradición que ha superado el paso del tiempo y demuestra que se mantiene en plena forma. La prueba, los miles de visitantes que se siguen acercando hasta la localidad, ávidos de ver en vivo y en directo los mejores animales de la provincia, saborear la gastronomía vasca o conocer, por qué no, las últimas novedades de maquinaria agrícola.
Para el visitante inexperto, el primer vistazo nada más llegar a la villa recaía en los 83 puestos de revendedores que copaban la calle Fueros. A continuación, el olor de los talos recién hechos le conducía a través de la calle Mayor por las 40 paradas con productos artesanos. Pan casero, embutidos, pastas, miel y, cómo no, el Idiazabal, ponían a prueba los sentidos del más reacio.
Pero al final, todos desembocaban en la atracción estrella: las vacas, ovejas latxas, cabras y, por supuesto, caballos.
En total, cerca de 200 cabezas de ganado admiradas, evaluadas y acariciadas sin descanso. «Todas las vacas que hay aquí son para carne, pero en este momento salen más rentables las de leche. El litro se está pagando a los ganaderos sobre los 0,50 euros, pero como todo, va por rachas. Sí es cierto que las instituciones deberían invertir más en genética, para sacar buenas razas», apuntaban Valentín Quintana y Jose Mari Arrieta, ganaderos de Salvatierra.
El mejor queso
La exhibición de vacas charolesas, cuya blancura contrastaba con las pirenaicas, terreñas y pardoalpinas presentes, era esperada con ansia. «La han anunciado enseguida», le avisaba a Pedro Fraga su hija. La familia, de Ozaeta, no perdía detalle de los ejemplares del primer concurso vasco de ganado equino, de la raza caballo de monte del País Vasco.
Potros, yeguas y sementales demostraron el buen momento que vive la cabaña equina de la provincia, aunque el camino para su comercialización aún es largo. «Su carne es excelente, pero el 80% se exporta a Levante, Francia e Italia porque aquí el nicho de gente a la que le gusta es muy pequeño. En Vitoria sólo hay en dos sitios», explicaba Chema Fernández, veterinario de la asociación Asgaequino. Claro que, con eslóganes como el de Luis Mari Bengoa, toda publicidad sobra: «La carne de equino es como el amor, quien prueba repite».
Los que sí repitieron, y varias veces, fueron los catadores que pusieron a prueba su paladar con los 21 quesos de la XXII edición del Concurso de Quesos de Pastor. Tras casi dos horas de espera el jurado, entre los que figuraban Luis Verástegui, el dibujante Marcote o el cocinero Juanjo Martínez 'Anemias', dio su veredicto. El triunfo y el premio de 600 euros recayeron en José Ignacio González de Heredia, de Larrea.









