
DATOS DE INTERÉS
Muchos de los 274 menores llegados a la provincia en los últimos diez ejercicios han dormido en el centro situado de forma provisional en la sede de la Cruz Roja en Vitoria, cuyas instalaciones están muy lejos de poder prestar un servicio óptimo. Concebido para una docena de usuarios, el número de residentes llega a duplicarse.
Pero sus horas están contadas. La Diputación trabaja a contrarreloj para habilitar un nuevo local en la capital alavesa, como aprobaron las Juntas Generales. A día de hoy, es una «prioridad» en la agenda del Departamento de Asuntos Sociales, cuyos responsables ya han visitado varias lonjas, todas ellas emplazadas en el casco urbano. El propósito del equipo de la diputada del ramo, Covadonga Solaguren, es tomar una decisión «en el menor tiempo posible» para evitar que el acondicionamiento del local demore en exceso el traslado.
Las dependencias del nuevo centro de menores extranjeros tendrá una capacidad para «una veintena de jóvenes», de forma que se pueda cubrir la demanda que existe en las «precarias» instalaciones alquiladas a la Cruz Roja, según adelantaron fuentes forales. Otra de las novedades será que todos sus internos podrán comer y cenar en el centro -ahora sólo cenan-, un hecho que a juicio de los educadores fomentará la integración. Estos mismos medios señalaron que, a priori, el servicio seguirá gestionado por los Salesianos.
El también conocido como centro Zabaltzen fue habilitado de forma provisional en 2003 por la Diputación. Sin embargo, esta eventualidad se ha ido prorrogando por la disparidad de criterios mostrada por el arco político alavés. Durante la legislatura pasada, mientras la oposición en bloque (PNV, PSE, EA y EB) apostó por abrir el centro en Vitoria, el Gabinete del popular Ramón Rabanera intentó llevarlo a Nanclares y a Ribera Alta, donde topó con el rechazo de sus respectivos ayuntamientos y de los vecinos. Con la llegada de los nacionalistas al poder, las dudas sobre la ubicación ya se han despejado. Como anunció Solaguren, la capital alavesa es el emplazamiento elegido por su idoneidad para «integrar a los menores».
En pisos
Pero el centro de la Cruz Roja no es el único recurso foral para atender a estos jóvenes. Algunos son derivados a un piso de emancipación, al centro de acogida Bosco Etxea o a hogares municipales o del Gobierno vasco.
Los educadores desarrollan planes individuales con cada uno. En general, la tutela foral se prolonga hasta que alcanzan la mayoría de edad, aunque también se realiza una fase de seguimiento posterior.









