La primera fase de la restauración se centró en el interior y en el tejado. Así pues, los operarios habilitaron una zona de estar con comedor. El inmueble cuenta también con un área destinada a cocina y otra a dormitorio.
Y es que la intención municipal es que el inmueble acoja a grupos de alumnos -su capacidad es de catorce personas- para que mantengan un contacto directo con la naturaleza.
Mejora del entorno
Además, y para completar el proyecto, el Consistorio que preside Pablo Isasi prevé adjudicar en fechas próximas la remodelación de las cinco hectáreas de terreno que rodean el edificio.
El plan contempla la posibilidad de destinar una zona al conocimiento de la vegetación de la zona; otra a los animales y una tercera en la que tendrán cabida artilugios interactivos, similares a los que existen en el parque Aresketamendi, para la producción de energía a través de elementos naturales. También se ha previsto la colocación de una mesa de orientación para reconocer los elementos característicos del paisaje.
Este inmueble fue la vivienda del guarda de montes de la Diputación hasta que en 1983 un incendio destrozó la casa. Amurrio quiere ahora recuperarla como centro educativo de interpretación medioambiental.









