Andrés Illana, portavoz de este colectivo, indicó que se trata de una gata y cinco cachorros que fueron entregados a los responsables del recinto hace varias semanas. Son personas vinculadas a la asociación Barrenkale. Posteriormente, la madre apareció en su antigua colonia tras escaparse del recinto. Al preguntar por los cachorros, según Illana, «la persona que los había entregado se encontró con un trato pésimo y con la única explicación de que se habrían escapado también». Uno de ellos apareció muerto.
Ekologistak Martxan considera que no existen personas responsables que garanticen el funcionamiento del refugio y pide la inmediata paralización de esta iniciativa «porque el Ayuntamiento esgrimió que este refugio se creaba precisamente para controlar los gatos callejeros. Y por lo que se ve no es ese el resultado»
Los ecologistas piden un plan de gestión serio para las colonias de gatos de la ciudad y un servicio de protección de animales independiente del Departamento municipal de Salud y Consumo.









