
El circuito cerrado de televisión era una vieja reivindicación de los conductores de urbanos para «mejorar la seguridad de los chóferes y de los viajeros». Los profesionales del volante sostienen que «la gente, por lo general, sabe comportarse en Vitoria, pero hay excepciones y debemos intentar evitar por todos los medios que cualquier día pueda ocurrir una desgracia», añaden.
El comité de empresa sabe de lo que habla. Las 16 cámaras, dos por vehículo, se han instalado en los urbanos articulados -los de más longitud- porque son los que se suelen utilizar para el servicio nocturno, el Gautxori, operativo los fines de semana y las vísperas de festivo. «Algunos jóvenes suben borrachos y cualquier día va a pasar algo», alertan los conductores, que en la negociación del convenio en 2006 llegaron a pedir al Consistorio la contratación de vigilantes jurados. Entonces la petición no fructificó, pero ahora llega el circuito cerrado de televisión
Pendientes del permiso
Las cámaras ya se han instalado en los urbanos, aunque todavía no funcionan porque Tuvisa debe conseguir antes la autorización legal de la Agencia de Protección de Datos. «Las imágenes que se graben sólo se visionarán si ocurre algo excepcional. De lo contrario, se borrarán cada cinco días. Además, se colocarán letreros para avisar a los usuarios de la existencia de las lentes», detallan fuentes municipales.
Tuvisa ha invertido 56.600 euros en la adquisición de las dieciséis cámaras, dos por urbano. Una graba la zona del conductor, incluida su espalda y los laterales. La otra enfoca a los pasajeros. El sistema está preparado para funcionar las 24 horas, aunque Tuvisa lo ha contratado con la intención de usarlo de entrada sólo en el Gautxori.
Los chóferes aplauden la medida. «No intimida a nadie y mejora la seguridad», dicen. El presidente del comité, Alberto Ruiz, ha sugerido a los responsables de Tuvisa que coloquen otra lente frontal en el salpicadero de todos los vehículos de la flota, que grabaría el tráfico y dejaría constancia de todas las maniobras que realicen los vehículos. «Sería muy útil para poder probar por qué has tenido que dar un frenazo o para justificar que has tocado a otro vehículo porque se ha saltado un ceda el paso o un semáforo. También si un viajero se hace daño y nos denuncia, con o sin razón», detalla.
Por otro lado, el Ayuntamiento confía en que los urbanos estrenen en noviembre las 70 nuevas máquinas de cobro. Los aparatos estarán conectados a un nuevo sistema GPS para poder ubicar a cada autobús vía satélite. Los actuales dispositivos acumulan numerosos fallos que, en ocasiones, han llegado a impedir que los viajeros pudieran abonar el billete.
i.cueto@diario-elcorreo.com






