
SUS RECORDS
Concebido como una demostración de sus múltiples habilidades con la pelota, el espectáculo no defraudó. Toque de cabeza, golpe de empeine. Primero, sentado; más tarde, de pie. Y, en todo momento, con el balón literalmente pegado al cuerpo. Una maestría que Erick Hernández ha alcanzado con «esfuerzo, perseverancia y voluntad». Porque, «sólo así se alcanza el éxito», sostiene.
Amante del fútbol desde niño -con ocho años entrenaba ya con el equipo de su escuela, en La Habana- su destreza con la pelota no se destapó, en cambio, hasta que cumplió los 23 años. «Hasta entonces -recuerda- me gustaba tocar el balón como hobbie, pero nunca me planteé dedicarme a ello de manera profesional». Es más, era su hermano el que por aquellos años destacaba en la materia. «Él rompió el récord de Cuba de toque de balón con los pies, después de conseguir dar más de 5.000 golpes sin que la pelota rozara el suelo», recuerda. Cuestión de genes, tal vez.
Más de 10 horas
Sea como sea, lo cierto es que la proeza de su hermano supuso el germen de una carrera, la de Erick, plagada de éxitos. Su primer récord Guinness lo consiguió en 1999 en La Habana después de romper la marca de su compatriota Hermelino Ben Chao. «Él había logrado dominar el balón con los pies y la cabeza durante nueve horas y media. Yo lo hice durante algo más de diez». Rompía así la primera marca mundial y abría su particular «secuencia» -así la llama él- de records. En 2001, Erick fue capaz de correr la maratón de Marabana -42 kilómetros y 195 metros- sin que el balón tocara el suelo. Tardó 7 horas y 17 minutos. Un año más tarde, hacía lo propio en la prueba de los cien metros lisos. Empleó tan sólo 18 segundos.
En 2006, el récord le llegó después de pasar dos horas y 41 minutos sentado a ras de suelo tocando el balón con los pies. Pero, sin duda, ha sido 2007 el año de su consagración como «uno de los ocho mejores atletas de Cuba». Y es que este año Erick se ha 'embolsado' dos nuevos reconocimientos Guinness. El primero, en abril, por pegar golpes a la pelota, con los muslos, durante una hora y 25 minutos. El segundo, en agosto, por conseguir dar 350 toques de cabeza en un minuto. O lo que es lo mismo, casi seis toques por segundo.
Tras su exhibición de ayer en Vitoria, hará escala mañana en Barakaldo como parte de la campaña 'Cuba va, Kuba bai' que las ONG Euskadi-Cuba y Deporte y Desarrollo han puesto en marcha con el objetivo de «acercar a la población vasca diferentes aspectos del modelo de desarrollo social de Cuba». Y, «si Dios quiere», el cubano, seguidor a ultranza del Athletic Club de Bilbao, dirá adiós a Euskadi el próximo fin de semana en San Mamés, donde intentará batir, cómo no, una nueva marca: la de toques de balón con la cabeza en 30 segundos. Tendrá que dar más de 148.









