
Los ganaderos esperan contar con el apoyo de las instituciones en defensa de su actividad. Ya tiene el respaldo del Ayuntamiento de Ayala y «en los próximos días presentaremos el manifiesto a la Junta de la Sierra Sálbada y a los consistorios de la comarca, incluido el de Orduña», según explicó Gaizka Gancedo, miembro de colectivo.
Permiso para cazar
Los afectados por los ataques del lobo esperan lograr también el apoyo de la Diputación para que se autorice la caza del lobo. «Ya existe un protocolo para que los cazadores puedan disparar a los lobos cuando los encuentran en el monte, pero hasta ahora no se había aplicado. Esperamos que a partir de ahora se ponga en marcha», aclaró Gancedo. De momento, los encuentros que han mantenido con los responsables forales les hacen ser optimistas.
La situación es cada vez más preocupante porque «está afectando no sólo al ganado ovino, sino también al vacuno y al caballar. Los lobos atacan a los animales más jóvenes y están generando grandes perdidas».
A los ataques del lobo, añaden los daños provocados por los buitres y lamentan la política de cierre de los muladares porque «ha provocado su proliferación y que ataquen a los animales durante el parto». El año pasado se registraron cuatro terneros muertos por estas aves carroñeras en Ayala.
En ese sentido, los ganaderos se mostraron satisfechos con la decisión de la Diputación alavesa de abrir un comedero en el parque natural de Valderejo. La de Vizcaya también ha autorizado uno en Carranza y ambas han logrado un acuerdo con la de Burgos para alimentar a las aves.









