
El edificio civil gótico, propiedad de la Vital, deberá someterse desde principios de 2008 a unas ligeras reformas para acondicionar sus instalaciones de cara al futuro servicio. Eso sí, la bienvenida a la Fundación Mejora implica la despedida del inmueble como sala expositiva, actividad que se ha desarrollado desde su reapertura. Por sus salas han pasado muestras fotográficas, obras de arte para ciegos, un compendio de asustaniños del imaginario popular o un recorrido por la Vitoria de hace cinco siglos.
Los trabajos de adaptación del inmueble, que hace más de quinientos años construyera el mercader Juan Sánchez de Bilbao, recaerán una vez más en los arquitectos Antón López de Aberasturi y Fernando Pérez Simón, artífices de la remodelación anterior.
«Revitalizar el Casco»
Las mejoras servirán para dotar al recinto de mayor accesibilidad, e incorporarán un ascensor desde el sótano del edificio. Esta zona acogerá incluso una sala de reuniones y seminarios. La planta baja servirá como lugar de atención al público. Sólo cambiará el mobiliario y su distribución. Los despachos estarán aislados en la entreplanta, mientras que el primer piso se reserva a las aulas y talleres. En el segundo se situará una gran sala de conferencias y las alas laterales podrán utilizarse para exponer trabajos hechos por los mayores o como lugar de ejercicios. Visitas y actividades
Esta «arriesgada apuesta» obedece, según el presidente de Vital, Gregorio Rojo, a que las necesidades de salas expositivas de la ciudad «ya están cubiertas». La iniciativa persigue también «revitalizar el Casco Medieval, porque hemos vivido demasiado tiempo de espaldas a él». El presidente de la Vital confía en que, sumado al Palacio de Bendaña, el Museo de Naipes, la catedral de Santa María y el futuro Museo de Arqueología, «se convierta en un polo de atracción y dinamización de la zona». A ello contribuirá el programa de visitas, que se mantendrá como hasta ahora y permitirá admirar la belleza de la sala gótica, el foso o la torre.









