Amurrio ha pospuesto el arreglo del molino Pikaza. A pesar de que la junta de gobierno local aprobó ayer el proyecto básico para convertirlo en un centro de interpretación de la agricultura, «estamos a la espera de encontrar financiación» aseguró el alcalde, Pablo Isasi. El molino es de propiedad privada y la Corporación deberá comprar el edificio, que se encuentra en muy mal estado de conservación y los terrenos que lo rodean. La única actuación que ha emprendido la Corporación para hacer realidad el proyecto es cambiar de ubicación un edificio de pisos previsto cerca del molino. «Lo hemos trasladado a otro lugar para que haya más espacio», aseguró Isasi.
El proyecto de rehabilitación tiene un presupuesto de 810.000 euros incluye la recuperación de la maquinaria de molienda. El plan incluye la rehabilitación interior con un aula con cabida para una treintena de personas donde se puedan realizar proyecciones. La planta baja del edificio tiene doscientos diez metros de superficie y la primera ciento veinte, que estarán comunicadas por una escalera y un ascensor.