En este contexto, los dos sindicatos convocantes de la huelga -ELA y LAB- volvieron a denunciar ayer que «los despidos de algunos socorristas y monitores se han llevado a cabo de manera selectiva», e insistieron en que el conflicto radica «en el incumplimiento por parte de la empresa adjudicataria, EKO-AIT, del convenio colectivo» firmado en 2004. «Esta actitud caciquil de los responsables de la empresa sólo podemos calificarla de delito social», dijeron.
En un comunicado conjunto, ambas centrales acusaron también a la empresa de «echar balones fuera», en alusión a la denuncia que interpuso el viernes contra el representante de ELA, Ramón Uriarte, por «agresión y amenazas». Y es que, a su juicio, la emplean como «coartada para no negociar la solución al conflicto».
Por todo ello, ELA y LAB volvieron a instar al Ayuntamiento a que tome las medidas «oportunas» para que la adjudicataria cumpla lo estipulado en el convenio. A ésta, le piden que «reflexione sobre la actitud que mantiene». Con todo, la huelga sigue convocada de forma «indefinida», y a las siete de la tarde de hoy han convocado una concentración en la plaza de España. Habrá clases de aerobic para todo el que quiera participar.









