En una contundente intervención, arremetió contra el PSOE por decir «'no' al cambio político» y contra el PNV por ofrecer a los socialistas «lealtad sin contrapartidas». Tras acusar a los jeltzales de «desgastar a la izquierda abertzale» y «cocinar la repetición de un fraude» con una «mera reforma estatutaria», anunció «tolerancia cero» con la declaración de intenciones de un lehendakari recuperado del «banquillo» que emplea «palabras vacías» que no van acompañadas de hechos. Díez Usabiaga advirtió de que «estamos inmersos en tiempos duros», ya que el pulso político con «los dos estados (en referencia a España y Francia) se sitúa nuevamente en parámetros de confrontación», por lo que emplazó a «sumar fuerzas» por la autodeterminación.







