
DATOS DE INTERÉS
La hipótesis que baraja el Departamento de Obras Públicas y Transportes es esperar un par de meses para evitar posibles complicaciones de mantenimiento provocadas por la adversa meteorología. Y es que en Álava, los trabajos marchan según lo previsto. Para enero la carretera estará lista.
El otro tramo que discurre por el territorio es el comprendido entre Luko y el túnel de Arlabán -será el más largo de la red viaria vasca con 3.337 metros-. Aquí no queda más remedio que esperar a finales de 2008 para su puesta en marcha ya que problemas geológicos en esta galería han sido el detonante de la demora confirmada por Guipúzcoa.
Para el Ejecutivo alavés, los problemas no son tanto operativos como económicos. Desde enero, el Gabinete Agirre debe sufragar un crédito de 90,5 millones de euros firmado por la sociedad foral Viasa con doce entidades financieras para costear la construcción de la AP-1. El problema es que se ideó de tal forma que los 465.000 euros mensuales que ahora debe devolver, se iban a abonar con el dinero procedente del peaje. Es decir, sólo por este concepto el retraso de un año supondrá a las arcas forales algo más de cinco millones.
La solución pasa por una renegociación de la deuda. El diputado general, Xabier Agirre, anunció ayer que ya han empezado las conversaciones con la Caja Vital para estudiar la situación. No obstante, aprovechó la ocasión para recriminar al PP que no estableciera en el contrato cláusulas en las que se contemplara una demora de las obras. Además, reveló que el diputado de Obras Públicas, Luis Zarrabeitia, ya ha mantenido contactos con su homólogo guipuzcoano, Eneko Goya, para estudiar posibles vías de compensación.
Sobrecostes
La otra gran incógnita económica de la Vitoria-Eibar apunta a los «sobrecostes» anunciados en su día por Agirre y de los que hoy dará cuenta Zarrabeitia en las Juntas Generales. El PP, sin embargo, defiende su gestión en la construcción de la infraestructura y niega topo tipo de irregularidades. Fuentes de la formación conservadora cifraron ayer «en 6,7 millones de euros» el aumento del coste de la obra civil respecto a los 120 millones inicialmente presupuestados, «un incremento propio de una obra de este calado».
Según el PP, en el tramo Etxabarri-Ibiña-Luko, se ha producido un incremento de «sólo el 3,3%» respecto a los 26,3 millones en los que se adjudicaron los trabajos (sin IVA). En el tramo Luko-Arlabán se pagarán «2,8 millones» más de los 65 previstos (el 4,4%). Los mayores costes estarán en el túnel de Arlabán, presupuestado en 26 millones y que construye Guipúzcoa. Los populares estiman que este aumento podría oscilar entre un 10% y un 14%. Lo que sí quisieron dejar claro es que «no se ha cambiado ningún proyecto».









