
Las amplias dependencias de la que alguna vez fue residencia de los Condes de Orgaz se han convertido en improvisadas aulas, donde los nuevos alumnos de entre 16 y 24 años aprenderán durante los próximos dos años carpintería, cantería y albañilería. Los primeros seis meses cursarán los tres talleres para elegir el que más se ajuste a sus intereses; y los 18 restantes, los estudiantes aprenden el oficio elegido con un contrato de formación y un sueldo equivalente al 75% del salario mínimo interprofesional. Al mismo tiempo, la escuela los prepara para poder obtener el título de graduado en Educación Secundaria.
Los alumnos también contribuyen a la rehabilitación del histórico edificio. Este curso trabajarán en la construcción de tres espacios junto a la parte norte de la torre, donde se instalarán en un futuro los tres talleres de carpintería, albañilería y cantería, que ahora se imparten en la Torre de los Orgaz y en un módulo provisional.
Sólo cuatro chicas
Dina Ávila es una de las cuatro chicas matriculadas. La joven colombiana, de tan sólo 20 años, se esmera en levantar una pared a base de ladrillos y cemento. Que el muro no caiga significará que cada vez está más cerca de ese ansiado futuro. «Vine a España hace siete años desde Colombia. Al llegar, descontrolé mis estudios y ahora quiero encontrar un buen trabajo», reconoció.
A Íñigo Amelibia y Jessica García, de 17 años, ni las matemáticas, ni la literatura despertaban su atención. En la escuela taller han encontrado lo que buscaban. «Nos encanta la carpintería. Es muy entretenida y seguro que en un futuro nos dedicaremos a ello. Además, nos gustaría hacer un módulo después de sacarnos el título de Graduado Escolar», se animaban.









