-No. En los diez partidos hemos sido muy regulares, bastante sólidos en defensa. Luego hay circunstancias como el día de Tenerife, que nos meten cuatro goles, aunque nos quedamos con diez y con diez también marcamos dos. A veces estas cosas son engañosas. Hasta ahora hemos presionado muy bien y casi no hemos tenido errores graves en defensa, que en esta categoría se pagan caros. Luego, como robamos balones en campo contrario, tratamos de aprovechar la velocidad para sorprender. Cuando un equipo está ordenado en su campo es muy difícil de atacar. En todos los partidos hemos tenido opciones.
-Vamos, que veremos al Eibar de siempre.
-Sí, sí... después de bajar, en Eibar se achacó un poco a esa pérdida de identidad, de club humilde y trabajador, donde aparte de los jugadores lo más importante es la actitud y la concentración. Quisieron fichar gente así y el mensaje claro es ése. Nuestra ventaja sobre muchos equipos es que tenemos las ideas claras de lo que es el club, de lo que queremos y de cómo hay que jugar.
-Por cierto, con un entrenador peculiar como 'Manix' Mandiola.
-Sí, sí. Todos son diferentes. Igual ahora estamos acostumbrados a otra cosa, pero lo bueno de él es que es natural. Habla de nuestro equipo y apenas se fija en el rival...
-El año pasado en el 'play off' vino a decir que no conocía para nada al Rayo Vallecano.
-Sí, sí, pero, ¿a ver¿... conoce, pero no quiere entrar en profundidades. Él cree en trabajar cuatro o cinco cosas sencillas del fútbol y piensa que debemos hacerlo ante cualquier rival. Después el segundo entrenador nos puede contar algún detalle, pero pequeñas ideas. Es peculiar en ese sentido, porque ahora se llevan entrenadores muy meticulosos, que miran mucho al contrario, que ven muchos vídeos. Simplemente la metodología es diferente y ninguna está reñida con el éxito.





