
Scola hizo su debut oficial en el segundo cuarto del partido, con 4.25 para el descanso. Las crónicas del encuentro hablan de que de inmediato se vio que el ambiente del Staples Center le impresionó. No se soltó, estuvo agarrotado y su entrenador, Rick Adelman, captó de inmediato que no era el momento para darle muchos minutos.
Quizá esta actuación pudo desilusionarle un punto, después de una pretemporada en la que ha tomado un papel mucho más relevante en el rendimiento de los Rockets. Quien conozca a Scola sabrá que no se va a rendir. Al argentino le sobra fuerza mental para volver con más ganas. Una vez que la tensión del momento haya pasado, la NBA verá pronto al verdadero ala-pívot de Buenos Aires.
En cuanto al partido en sí, la jugada clave se desarrolló a falta de dos segundos y medio para el final, con un triple ganador de Shane Battier. Kobe Bryant 'se quedó' en 45 puntos.





