Madrazo explicó así el limitado margen de cumplimiento parcial del Plan de Vivienda 2006-09 en este sentido. El documento prevé la promoción en cuatro años de 8.500 pisos en régimen de arrendamiento, de los que se han materializado 2.084 en el ecuador de su vigencia, un 25%. «La aportación de los ayuntamientos ha sido nula en viviendas sociales en alquiler y en alojamientos dotacionales», apuntó Madrazo, que sólo admitió una colaboración limitada de algunos consistorios en el caso de los pisos protegidos de alquiler. El parlamentario socialista Jesús Loza consideró «grave» estas acusaciones y juzgó «irresponsable» buscar las culpas «en los demás».
Madrazo juzgó «bueno» el balance completo del plan, que ha promovido hasta la fecha el 53% de los pisos protegidos previstos (14.174 de los 27.000 marcados para cuatro años), un esfuerzo que es más notable en el subapartado de viviendas adjudicadas en propiedad, donde se han iniciado 12.090 de 18.500, un 65%. El consejero también realizó un balance satisfactorio del programa Bizigune, de incorporación al mercado de viviendas vacías, y de las actuaciones en rehabilitación.






