Las obras de reforma se ejecutarán en el denominado barrio de La Rachuela, ubicado en uno de los extremos del pueblo en la salida de la puerta de mercaderes. «En concreto, vamos a volver a asfaltar la plazoleta y sanearemos las tuberías de aguas fecales», detalló María Jesús Amelibia. Los responsables municipales aprovecharán también esta construcción para soterrar los cables de la luz que cuelgan de las fachadas de las viviendas. «El diputado de Entidades Locales y los técnicos de Arabarri conocieron este pequeño barrio de la villa y coincidieron en que es un lugar muy bonito que está muy abandonado. Y esos cables tan gordos puestos de lado a lado de la calle hacen muy feo», explicó.
Además, en esa reforma se suprimirá el jardín que hay colocado en mitad de la plazoleta por otro sistema floral que dé menos
trabajo a los vecinos. «Siempre ha habido flores y seguirá habiéndolas».









