
LA TEMPORADA
Así, al menos, lo reconoce Víctor Ibáñez, presidente de Unimoda, colectivo que agrupa a cerca de un centenar de establecimientos textiles de la ciudad. «El arranque de la temporada ha sido bastante bueno. Ha hecho un tiempo adecuado a estas fechas y ha existido una necesidad de comprar. Ha acompañado el tiempo y eso se nota», relata.
También la moda ha tenido mucho que ver en el aumento de la afluencia de clientes, sobre todo en los hombres. «En los artículos destinados a los caballeros el cambio ha sido muy importante. Los colores se han modificado esta temporada y la gente se ha animado a comprar cosas nuevas», recalca.
Las mismas sensaciones han percibido en el centro comercial El Boulevard. Su gerente, Pablo Vivancos, reconoce que las ventas se han incrementado un 10% con respecto al último otoño, aunque también insiste en que la afluencia al complejo ha disminuido.
«Lo que realmente importa es lo que se vende, y en eso hemos mejorado, pero ha venido menos gente estos dos últimos meses», subraya. ¿La razón? La misma que apuntan desde otros sectores económicos: la subida de las hipotecas y de los productos básicos. «Ahora se mira mucho más el dinero por el problema que supone costear una vivienda. Todos estamos limitados por esta cuestión», lamenta.
«Incertidumbre»
Fernando Sáez, de FS Moda, es mucho más cauto. «Septiembre ha ido mejor, pero octubre ha sido igual que el año pasado», resume. «Se pueden cubrir expectativas, pero no es para tirar cohetes», apunta al mismo tiempo. Sáez también ha percibido entre sus clientes el temor al aumento del coste de la vida y su repercusión en los comercios. «Todo el mundo te lo dice. Se nota», asegura.
Los comerciantes esperan una «óptima» campaña navideña, eso sí, si el tiempo no se vuelve más benévolo de lo normal. «Cuando no hace frío, la gente mira escaparates distintos a los de ropa», resalta Ibáñez.
Vivancos es de la misma opinión, aunque va más allá en el tiempo y barrunta nubarrones en el futuro. «Creo que el próximo año va a ser duro por el tema económico», pronostica. Lo mismo piensa Saéz, quien vaticina un periodo de «incertidumbre».









