
Tras varias horas de interrogatorios, fueron conducidos a la prisión de Martutene. Fuentes próximas a la investigación apuntan que, al parecer, en el auto dictado por el juez se apunta que los dos hombres podrían ser autores de «un delito de robo con violencia y lesiones, y otro de omisión del deber de socorro». En cualquier caso, esa primera apreciación del magistrado no sería definitiva ya que los cargos que se les imputan no se conocerán hasta que concluya la investigación judicial.
Evolución favorable
La Policía vasca y el juzgado que instruye las diligencias mantienen un hermetismo absoluto sobre el caso. Ni siquiera se conoce el móvil de la brutal paliza. Tan sólo se sabe, a través de la familia y de otros taxistas, que Agustín recogió a los agresores junto a un club de la calle Domingo Beltrán y que, de camino a Oñati, le hicieron desviarse hacia un camino porque querían recoger algo en un caserío o refugio. El conductor les esperó al pie de una cuesta empinada y, cuando descendieron, le golpearon sin piedad y huyeron en el taxi, dejándole malherido. Agustín sigue hospitalizado y evoluciona favorablemente.









