
La instalación de la red en la calle Nervión ha sido una tarea complicada. Los problemas se han sucedido como consecuencia de la gran cantidad de servicios que se acumulan en esta zona. En el Crucero apareció un cajón de hormigón, construido tras las inundaciones de 1983 para proteger las conducciones. Los responsables de la obra pensaban encontrarlo a mayor profundidad y fue necesario modificar las cotas de profundidad de las tuberías.
También se han remodelado varias conducciones antiguas de agua. Tampoco han faltado los problemas eléctricos, con un tendido en la plaza de abastos que hizo necesario cambiar la ubicación de los buzones. «Los hemos puesto justo delante de la fuente para que los comerciantes puedan entrar por un lado de la plaza y salir por el otro», añadió Unzaga.
La apertura de la calle Nervión permitirá recuperar la normalidad en la circulación de la zona centro. «Aún tendremos que recolocar los contenedores y hablar con los responsables de la recogida de basuras», explicó el edil de Obras. Cuando eso ocurra, los coches podrán volver a circular por la calle Maestro Elorza en el sentido habitual, entrando por el puente de la estación y saliendo por el del Biarritz.
Mercadillo
De momento, el Ayuntamiento ha decidido mantener el mercadillo semanal de los jueves en la plaza. El traslado se hizo efectivo el 11 de octubre como consecuencia de las obras. Los comerciantes ya han mostrado su satisfacción con la nueva ubicación y los usuarios también la valoraron muy positivamente porque se trata de un espacio más amplio.









