Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Más Actualidad

ARTÍCULOS
Cursillo de calumnias (Manuel Alcántara)
09.11.07 -
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
No siempre se cumple la sórdida consigna esa de «calumnia, que algo queda». A veces lo único que queda es el pestilente olor del calumniador. Para que una calumnia sea buena debe ser aproximada. Si no encaja de alguna forma con la víctima, no resulta creíble. Si alguien propaga que un magnate de las finanzas, dueño y señor de un banco y disimulado súbdito de otros, es una persona infinitamente generosa, debemos ponerlo en duda. Si alguien nos dice que un político más o menos saltarín tiene pasión por la verdad, también nos es lícito ponerlo en entredicho. Nunca han dejado de estarlo, pero ahora las calumnias han vuelto a estar de actualidad. Ya dijo Cocó Chanel, cuando le preguntaron qué era la moda, que es todo lo que no puede pasar de moda. Las penúltimas calumnias nos han llegado de Barcelona, «archivo de cortesía», según Cervantes. Jordi Pujol, ex presidente de la Generalitat, que llevaba una temporada sin inclinarse por los problemas nacionales a pesar de su adecuada postura de pescuezo, ideal para rematar un córner, ha asegurado que conoce casos de catalanes a quienes los taxistas de Madrid han obligado a bajarse del coche al oírles hablar la hermosa lengua catalana. No conozco personalmente a todos los taxistas madrileños, pero puedo poner por ellos las manos en el volante y decir que eso es mentira. Mentira podrida.

Poco antes, Vidal Quadras, que es un tarugo integral, había calumniado a Blas Infante. No se requiere demasiado valor para zaherir a los muertos, sobre todo a los que fueron asesinados por sus contemporáneos. Blas Infante era un hombre de tantos sueños que nos puede extrañar que lo confundan con la noche. Fue un andaluz de España y de la humanidad y no quería que su tierra fuese un yacimiento de braceros, pero los aguerridos calumniadores no se detienen ante nada. Pretenden hacer un federalismo guerrillero, hirsuto y confrontador. Allá ellos y pobres de nosotros.

Comparte esta noticia

¿Qué es esto?

Reportajes de la semana

Ciudadanos

Un banco de leche materna

Osakidetza ultima la creación de esta entidad para bebés prematuros

Economía

Gastamos más en teléfono que en pescado

Los últimos cambios en el hogar y en sus costumbres han revolucionado el presupuesto familiar

Deportes

Oiarzabal corona el Makalu

El montañero vasco holla su 22ª ochomil sin oxígeno y con riesgo de congelaciones
Vocento
SarenetRSS