En el momento de acceso al establecimiento, uno de los agentes que participaban en el operativo se percató de que uno de los detenidos entraba rápidamente a los aseos y arrojaba varios envoltorios en uno de los retretes. Acto seguido, el sospechoso activó el sistema de desagüe, con lo que el ertzaina sólo pudo recuperar una bolsita, llena de polvo blanco, presumiblemente cocaína.
En una posterior inspección del local, en la que también participó la Unidad Canina de la Ertzaintza, fueron halladas otras cantidades de cocaína y hachís, escondidas en diversas zonas del bar, como la barra o un armario.









