El presidente venezolano agregó que «cuando el Rey explota ante las expresiones de un indio, están explotando 500 años de prepotencia imperial, de realismo, de atropello, de un sentimiento de superioridad». El ex militar golpista explicó además que lo que le llevó a pedir la palabra fue la aseveración de Zapatero de que «nosotros no podemos seguir señalando culpables de nuestras miserias y pobrezas». «Que los culpables somos nosotros pues», dedujo Chávez.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Chile, Alejandro Foxley, dijo no compartir el estilo de Chávez y calificó al Rey como «la gran figura de la construcción de la democracia» en España, mientras que el presidente de El Salvador, Elías Antonio Saca, alabó la «valentía» de Zapatero por defender a Aznar y felicitó también al Rey: «A pesar de su cordura, de su madurez, el hombre no resistió más escuchar tantos insultos innecesarios», le justificó.
Evo Morales, presidente de Bolivia y uno de los principales aliados de Chávez, aseguró que la «excelente amistad» que mantiene con el Gobierno de Zapatero no se verá afectada por el incidente y por las críticas a Aznar, que él mismo suscribió este fin de semana ante organizaciones de la izquierda. Morales recordó que el ex presidente español le ha llamado «racista» y «populista» y hasta ahora no le había respondido. Ayer mismo, el presidente de honor del PP advertía en Bogotá, sin citar a Chávez o Morales, de «la creciente amenaza de populismo en la región».
Desde Colombia, la ex esposa de Hugo Chávez, María Isabel Rodríguez, pidió al que fuera su marido que «respete para que le respeten».






