
La huelga, que se llevó a cabo entre las ocho de la mañana y las tres de la tarde, afectó a seis quirófanos del hospital, lo que obligó a suspender todas las operaciones. En su mayor parte se trata de intervenciones de pequeña transcendencia sanitaria, debido a que el martes se programan las consideradas ambulatorias. Du-rante la mañana, eso sí, permaneció abierto el quirófano de urgencias. En este sentido, las auxiliares pidieron disculpas a los pacientes, pero aseguraron estar «hartas» tras más de dos años y medio de conflicto laboral.
La portavoz del colectivo, Luchi Vitoriano, advirtió además que la situación se podría enquistar, si la dirección no atiende sus reivindicaciones. De hecho, ya hay una huelga de 24 horas convocada para el próximo martes. «Iremos aumentando la intensidad de las movilizaciones si no tenemos respuesta», afirmó.
Para las auxiliares de quirófano, que se concentraron durante hora y media ante las puertas del hospital, su principal función en el centro sanitario debe ser la asistencia a los médicos y enfermeras. Y no la realización de trabajos de limpieza que, según afirman, «no» les corresponden y suponen un «sobrecarga adicional».
Asumen, eso sí, la esterilización del instrumental utilizado en las operaciones quirúrgicas como una tarea propia. Pero no están dispuestas a continuar limpiando «mobiliario, monitores de televisión y otros enseres».
«Acercar posturas»
Por su parte, la dirección del hospital Santiago, que ha aumentado la plantilla de los quirófanos con dos personas más este año, está abierta a «negociar». En este sentido, un portavoz indicó que hoy se pondrán en contacto con el colectivo para intentar «acercar posiciones».
Las auxiliares, sin embargo, creen que es hora de dar una «solución» concreta a sus reclamaciones. «No nos vale seguir negociando como hasta ahora y prolongar los problemas otros dos años más», advirtió Luchi Vitoriano.









