
OTRAS PARTIDAS
El diputado de Hacienda, José Luis Cimiano, presentó ayer las líneas maestras del documento económico que será ratificado con toda probabilidad por el pleno de las Juntas el 21 de diciembre. El pacto «global» suscrito entre jeltzales y socialistas -tendrá su continuidad en las próximas semanas en el Ayuntamiento de Vitoria donde el presupuesto está prácticamente cerrado- hace que el proyecto pactado partida a partida tenga de antemano el respaldo de 31 de los 51 junteros de la Cámara (17 del tripartito y 14 socialistas).
La Diputación gozará así de una estabilidad presupuestaria que no tuvo el PP en la última legislatura, obligado a gobernar tres de cuatro años con las cuentas prorrogadas. No sólo eso. El Ejecutivo alavés se convierte en la primera gran institución vasca que tiene garantizadas las cuentas de 2008.
Cimiano acudió ayer en solitario a las Juntas para entregar a su presidente, el popular Juan Antonio Zárate, el proyecto de presupuestos. Lo hizo después de asistir a un consejo de diputados extraordinario, que mostró su satisfacción porque el acuerdo alcanzado con los socialistas «va a reportar al territorio una tranquilidad institucional que pondrá a Álava en la senda del siglo XXI».
Asuntos Sociales vuelve a ser el departamento 'estrella' al copar el 34% de las inversiones, con un gasto de 186 millones, un 25% más que en 2007. Además del desarrollo de la Ley de Dependencia, el área dirigida por Covadonga Solaguren deberá impulsar la construcción de una nueva red de residencias, una de las condiciones exigidas por los socialistas. A esta cantidad hay que añadir los casi 12 millones adscritos al Departamento de Juventud y Política Social.
Retraso de la AP-1
En este presupuesto global de 2.585 euros -del que el 58,8% se lo llevará el Gobierno vasco, un 11% el Estado y un 8,4% los ayuntamientos- Obras Públicas y Transportes es la segunda área más inversora. Eso sí, a larga distancia de la primera. Sus casi 80 millones irán destinados a la puesta en marcha del nuevo Plan Integral de Carreteras (Pica), un documento que contempla, sólo en 2008, un gasto de 60 millones para el acondicionamiento de la red secundaria, una vez que la autopista Vitoria-Eibar (AP-1) ya ha entrado en su recta final.
Llama la atención que es el único departamento cuya capacidad inversora se ha previsto a la baja -casi un 7% menos que en 2007-. ¿El motivo? Según fuentes forales, en octubre la sociedad que gestiona la construcción de la AP-1, Viasa, recibió 5 millones que no podrán aportarse este año porque su capital social ha llegado al límite.
Y es que el retraso de un año que acumulan las obras en el tramo guipuzcoano ha estado muy presente en la elaboración de los presupuestos, donde se prevé una deuda de hasta 12 millones en 2008, con cargo a Viasa, para hacer frente al crédito que debe sufragar la Diputación (465.000 euros al mes), y que pretendía pagar con el peaje.
Aunque los peneuvistas criticaron en la pasada legislatura y en periodo electoral el endeudamiento de las arcas forales, ahora siguen la misma línea que el anterior Gobierno popular, al aumentar la deuda foral un 9%. El diputado de Hacienda negó cualquier atisbo de alarmismo al señalar que la Diputación «se mueve en unos márgenes en los que puede afrontar los retos del futuro».
Los presupuestos también miran con atención a las entidades locales, que se llevan 218 millones con destino al fondo de financiación de los ayuntamientos, cuadrillas y pueblos (Fofel). «Así se logra el equilibrio territorial», se felicitó Cimiano.









