El pensador vallisoletano defendió la necesidad de «repensar la relación entre política y violencia, y eso sólo es posible -dijo- si ponemos en el centro del debate a las víctimas. Si pensamos que podemos pasar página sólo porque los violentos dejan de matar, qué impide que lo vuelvan a hacer», se preguntó.
Desde este punto de vista, insistió en que «hay que entender el significado político de las víctimas». Pero también consideró «muy importante la recuperación de los verdugos», que «entiendan» que pueden ser «importantes para la sociedad si dan los pasos que tienen que dar».
Con el caso sudafricano como referencia, Reyes Mate recalcó que el verdugo debe comprender «que su gesto no fue heroico, sino dañino». Sólo así se verá «liberado de la culpa» y podrá cambiar ese peso «por un compromiso por la política sin violencia, por la paz». Para el profesor del CSIC, «hay un diseño que va desde la memoria de las víctimas a la reconciliación» del «debemos empezar a hablar».







