El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, ha asegurado que la Diputación vizcaína no prevé "retrasos" en las obras que materializarán los nuevos accesos a Bilbao y que incluirán también el derribo del viaducto de Sabino Arana. El primer edil ha afirmado que ha hablado "esta misma mañana" con el diputado foral de Obras Públicas y Transportes, Iñaki Hidalgo, que asegura "no haber hablado nunca de retrasos, sino de tratar con todo cariño las alegaciones".
Por ello, Azkuna ha pedido "no organizar la Guerra de Cuba" si la Diputación vizcaína "dice que no hay retrasos. Por otro lado, preguntado por las protestas protagonizadas ayer por los vecinos de Uretamendi, debido a la manera en que se están llevando las obras en el barrio, el regidor bilbaíno ha dicho no tener "soluciones para hacer las obras sin hacer las obras y sin que molesten". Según ha indicado, las obras están ya avanzadas y no pueden dejar de hacerse ahora. "Si los vecinos quieren hablar, lo hacemos cuando quieran, pero no se puede cortar la carretera sin previo aviso y armar el follón y la guerra, algo con lo que el alcalde no está de acuerdo", ha zanjado.
Las declaraciones del alcalde se producen apenas unas horas después de que el portavoz del PSE-EE en el Ayuntamiento de Bilbao, Txema Oleaga, arremetiera contra el PNV por "llevar años faltando a todos sus compromisos con los vecinos de Basurto y retrasar hasta 2012 el derribo de Sabino Arana. Oleaga ha anunciado que "hará todo lo que esté en su mano" para impedir un nuevo retraso y para agilizar el proyecto".
El edil socialista ha recordado que el derribo iba a ejecutarse, en principio en 2004, aunque "después lo retrasaron al año 2007, luego lo dejaron en el 2011 y ahora dicen que llegará incluso al 2012". El portavoz socialista ha criticado por ello al PNV y ha asegurado que "nadie se cree sus excusas" y que "lo peor de lo que han hecho ahora es pretender justificar el retraso por supuestas discrepancias entre vecinos de unos y otro barrios". En este sentido, Oleaga ha afirmado que lo que pretenden los jeltzales "es enfrentar a unos vecinos con otros", lo que, a su juicio, indica "falta de respeto hacia la gente", al pretender "lanzar las culpas que sólo ellos tienen a los demás".
A juicio de los socialistas, "no hay ninguna razón para retrasar la obra más alla del año 2011", por lo que el PSE-EE "hará todo lo que esté en su mano para impedirlo y para agilizar el proyecto, como ya ha hecho en todas las instituciones en las que gobierna".