
EL CONGRESO
Los organizadores, que esperan contar con cerca de 120 asistentes a las diversas sesiones científicas, han planteado un total de once equipos de trabajo, integrados por casi 70 especialistas. Ocho de ellos se centran en sendos períodos históricos, desde el Paleolítico hasta la etapa industrial contemporánea, coordinados por Andoni Sáenz de Buruaga, Javier Fernández Eraso, Jesús Sesma, Armando Llanos, Julio Núñez, Juan Antonio Quirós, José Luis Solaun y María José Torrecilla. Cada uno examinará en detalle los hallazgos y conocimientos que corresponden a esa época, dentro de un congreso que «va a ser muy denso, tanto en temas como en número de comunicaciones», avanzó Llanos. Además, estos expertos «son personas que han investigado de forma directa y conocen la problemática arqueológica en la zona. Van a exponer resultados concretos, porque conocen el tema».
Lo mismo sucederá con los tres grupos restantes, que tratan las problemáticas más actuales de la labor arqueológica. Así, Agustín Azkarate encabeza el equipo que abordará la situación actual de la Arqueología, Carlos Olaetxea está al frente de quienes se ocuparán de tratar la protección del patrimonio y Amelia Baldeón coordina a los expertos que trabajarán sobre la difusión de los resultados.
Llenar vacíos
La responsable del Museo de Arqueología de Álava destacó la importancia de «socializar, comunicar, y llegar a la sociedad» a la vez que se desarrolla la labor científica. Por este motivo, defendió que el proyecto «vaya enfocado desde sus orígenes a la difusión».
El trabajo en grupos permitirá plantear diversas cuestiones y dará «una garantía de un cierto consenso en las conclusiones», señaló Llanos. Los impulsores de la reunión científica, que han invitado a participar tanto a instituciones como a empresas que trabajan en el campo arqueológico, quieren «ver en cada época cuáles son los espacios menos conocidos», de cara a trabajar con más intensidad en ellos para «que no haya vacíos», razonó el impulsor del congreso.







