
El pasado 25 de octubre, Garrosa puso en conocimiento del juzgado una serie de actuaciones del Ayuntamiento relacionadas, según sus manifestaciones, con la «negativa» del alcalde a facilitarles información sobre la situación contable del Consistorio.
Los hechos arrancan el día de la constitución de la nueva Corporación, el pasado 16 de junio. El entonces edil del PP reclamó sin éxito al alcalde del PSE el arqueo de las cuentas municipales, así como el inventario de bienes, para dar cumplimiento a un trámite previsto en el Reglamento de Organización y Régimen Jurídico de las Corporaciones Locales.
Al no conseguirlo, Alfonso Garrosa reiteró su reclamación «por escrito en tres ocasiones» durante el mes julio. Ante el silencio del alcalde, optó en agosto por atribuir a José Javier Martínez un presunto delito de prevaricación. Antes de que esta denuncia fuese sobreseída provisionalmente por el juzgado de Instrucción número 4 -una decisión que el PP tiene recurrida ante la Audiencia Provincial-, el juez pidió al Ayuntamiento la presentación de los documentos que había demandado el concejal popular.
En su segunda denuncia, Alfonso Garrosa -renunció al acta de concejal el pasado día 5- afirma que el Ayuntamiento remitió al juzgado el 27 de agosto «una acta falsa como copia auténtica del auto de constitución de la actual Corporación, del día 16 de junio, con los arqueos y justificantes de las existencias en metálico actualizados a dicha fecha». El funcionario argumenta que es «falsa» porque «nunca ha sido sometida a la aprobación del pleno y, por lo tanto, no está aprobada». Además, los «documentos presentados» al juez «difícilmente pudieron estar para el 16 de junio si tienen fecha del 3 y del 21 de agosto».
Citaciones
La apertura de diligencias previas para esclarecer estos hechos señala el 5 de diciembre como fecha en la que el alcalde deberá prestar declaración. Asimismo, se tomará declaración a cinco concejales de la oposición, así como a la secretaria del Consistorio.
En los comicios locales de mayo, José Javier Martínez resultó reelegido al conseguir cuatro escaños. En agosto de 2004, relevó en la Alcaldía a Manuel Rivas, del PNV, quien tuvo que dejar el puesto tras ser condenado a siete años de inhabilitación para empleo o cargo público por un delito de prevaricación. Rivas fue condenado por valerse de su cargo para legalizar una leñera en una finca de su propiedad.









