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GUIPÚZCOA
Un párroco unido en la pobreza a su feligresía
18.11.07 -

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Pese a nacer en La Puebla de Arganzón, en 1723, Rafael de Garitano-Aldaeta -su padre Joseph de Garitano-Aldaeta era natural de Bergara y su madre, Dorothea de Zubizarreta, de Placencia-, ejerció de párroco en la iglesia de Santa Marina, durante veintiún años, hasta su muerte el 21 de diciembre de 1784, a la edad de 48 años.

Preocupado por la gran pobreza y el hambre que asolaba a la sociedad de aquella época, se interesó por el cultivo de la planta de la patata, que inicialmente llegó a Europa como planta ornamental.

Tras la plantación, con las patatas producidas el párroco elaboraba tortas mezcladas con maíz y panes mezclados con harina de trigo que fueron del agrado de todo el que las probaba.

Estos experimentos interesaron a miembros de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, quienes recogieron en las actas de esta institución, los detalles de los mismos y de cuyos resultados dieron buena cuenta al rey Carlos III, quien se mostró muy interesado en el tema.

Rafael de Garitano-Aldaeta fue popular por su negativa a publicar desde el púlpito órdenes y disposiciones reales, y por la defensa de su feligresía, que estaba sumida en la más absoluta pobreza.
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