
Para la empresa operadora, el recorte en el tiempo de viaje es una estrategia fundamental para intentar captar a los usuarios, que ahora sufren trayectos de seis horas en los Talgo -y de casi nueve horas en el Costa Vasca nocturno- para desplazarse desde Bilbao hasta Madrid. «Son poco competitivos», reconoce la compañía. Por ello, Renfe cree que se abre «una nueva era» con la entrada en funcionamiento del tramo del AVE Madrid-Valladolid y la posibilidad de que el trayecto completo desde Euskadi se reduzca a cerca de cuatro horas y media.
A partir del 23 de diciembre, Renfe cambiará todos sus actuales servicios diurnos desde Bilbao y Vitoria por nuevos enlaces ferroviarios comercializados bajo el nombre de 'Alvia', que se prestarán en modernos trenes S130, fabricados por Talgo-Bombardier. Estos presentan la característica de poder circular tanto por la red convencional como por la de alta velocidad, donde pueden alcanzar los 250 kilómetros por hora.
Más confort
Desde Bilbao o Vitoria hasta Valladolid, por tanto, transitarán a la velocidad habitual, pero a partir de la capital castellana subirán la marcha y completarán lo que resta de recorrido en apenas 50 minutos. Todo ello sin transbordos ni tiempos de espera, gracias a su sistema de rodadura desplazable que le permite cambiar de ancho de vía en una sencilla operación.
Renfe no ha hecho públicos aún los nuevos horarios de los servicios 'Alvia', pero un portavoz confirmó que vendrán a sustituir a los actuales 'Altaria' que parten de las tres capitales vascas, así como al Intercity hacia Irún y, posiblemente, al Costa Vasca nocturno.
Los nuevos S130, de los que Renfe ha encargado 45 unidades, tienen una capacidad de 299 plazas y mejorarán notablemente la comodidad del viaje. Las butacas, orientables según el sentido de la marcha, cuentan con toma de energía para el portátil, luz individual y reposapiés, entre otros detalles de confort.







