
Las cifras son muy optimistas, a pesar de las previsiones que se barajaban en julio, cuando sucesivos ataques de mildiu atacaron las viñas y hacían temer una pérdida de la producción de hasta un 30% en algunas explotaciones. Afortunadamente, las previsiones no se han cumplido y el Consejo Regulador se mostró muy satisfecho con el resultado de la campaña, que «supera en un 12% las cantidades recogidas en 2005, aunque todavía se sitúan un 4% por debajo de la cosecha de 2004».
El año ha sido complicado para los viticultores, que han tenido que vigilar sus plantaciones para evitar las proliferación de plagas. La atención diaria permitió que las viñas pudieran recuperarse. «En agosto ya intuíamos que podíamos igualar la campaña de 2006», aclaró Merino.
Aún así, la climatología atípica ha provocado más quebraderos de cabeza a los productores, ya que el verano poco caluroso obligó a retrasar la cosecha hasta mediados de octubre. La decisión fue providencial para aprovechar los primeros días soleados del mes. La cosecha terminó poco antes de que comenzaran las lluvias.
Nuevas bodegas
La denominación de origen iniciará la campaña de 2008 con dos nuevas bodegas en Artómaña y Okondo que se sumarán a las tres que hay en la actualidad. En los próximos años, las cincuenta hectáreas actuales duplicarán su superficie gracias a los permisos de plantación que repartirá la Diputación alavesa entre los productores interesados.









