
La iniciativa del Gabinete Agirre pretende dar cumplimiento al acuerdo adoptado por las Juntas tas Generales la pasada legislatura, en septiembre de 2006. La Cámara alavesa aprobó entonces esa iniciativa, con los votos de PNV, PSE, EA y EB -que presentó la moción- y la abstención de PP y el grupo Mixto.
La propuesta planteaba la construcción de un monolito «en reconocimiento de los hombres y mujeres que fueron víctimas del alzamiento militar contra la Segunda República y la posterior represión de la dictadura».
Pese a ello, el compromiso de las Juntas no cristalizó durante el mandato de Ramón Rabanera como diputado general. El político popular alegó que una escultura de esas características «abriría heridas, no ayudaría a la reconciliación y provocaría enfrentamientos, porque se trataría de un homenaje sólo a un bando». Rabanera aceptó, en cambio, entregar la Medalla de Oro de Álava, a título póstumo, al que fuera presidente de la Diputación en la República, Teodoro Olarte, fusilado en 1936 cerca de Miranda.
Quince meses después, el pasado agosto, y tras la constitución del nuevo Gabinete foral, el equipo de gobierno nacionalista anunció en una de sus primeras comparecencias públicas su compromiso de dar cumplimiento íntegro al acuerdo de las Juntas.
Requerimientos
Al dar cuenta ayer de la convocatoria del concurso de ideas sobre el monolito, el teniente de diputado general, Claudio Rodríguez, explicó también que el Ejecutivo Agirre «trabaja» para abordar también los otros dos requerimientos incluidos en la moción aprobada por la mayoría de las fuerzas políticas el pasado año.
El acuerdo instaba a la Diputación a encargar al Instituto Valentín de Foronda la realización de un estudio sobre la represión franquista en Álava, y a que colaborara con la Sociedad de Ciencias Aranzadi en sus investigaciones encaminadas a la búsqueda de fosas comunes en el territorio y en la exhumación de los posibles restos localizados en la provincia.









