
Los números están ya en manos del alcalde, Patxi Lazcoz, que hace unos días urgió a los especialistas de la agencia catalana a detallar las medidas y plazos concretos en que se traduciría el plan avanzado hace nueve meses, así como su coste económico. El documento remitido por el equipo que lidera Salvador Rueda avanza que harían falta ya 28 millones de euros el próximo ejercicio de 2008 para comenzar a desarrollar la iniciativa. Otros 80 millones se deberán gastar en los siguientes cinco años, hasta 2013, para rondar los 230 previstos en el horizonte de 2023 con el que trabajan los autores del proyecto.
La importante inversión permitiría acometer de forma escalonada actuaciones que van desde la habilitación de 68 kilómetros de carril bus, o la ampliación de las vías reservadas a las bicicletas, hasta la creación de más de 13.500 plazas de garaje en parkings subterráneos. Un reto del que se encargará -si cuaja la propuesta- una nueva sociedad municipal de aparcamiento. La entidad que la agencia barcelonesa propone crear tendría como objetivo prioritario habilitar cinco grandes estacionamientos periféricos, repartidos en las diferentes zonas de acceso a la ciudad desde las principales carreteras, las que enlazan con Bilbao, Bergara, Pamplona, Logroño y Burgos.
Areas reservadas
Los futuros aparcamientos serán imprescindibles para poder llevar adelante la otra 'pata' del plan, la creación de 77 súper-manzanas, a modo de 'islas' peatonales. Zonas en las que no podrán entrar los coches particulares. El tráfico privado podrá circular por la ciudad a través de los grandes ejes viarios que bordean esas áreas, pero sin penetrar en ellas. En la práctica, la propuesta contempla encauzar la circulación de los automóviles particulares por sólo 150 calles de las casi 700 que configuran el mapa urbano de Vitoria.
El estacionamiento en las zonas peatonales para los vecinos residentes se abordará en dos fases. En una primera, se habilitará un área 'verde' de estancia, reservada para ellos, en el interior de las diferentes 'isletas'. Más adelante, sin embargo, el objetivo es retirar las plazas en superficie. Claro que para entonces se estima que habrá ya en la ciudad los suficientes parkings bajo tierra.
El documento elaborado por los técnicos catalanes traduce en cifras impactantes el vuelco que pretenden dar así a la movilidad ciudadana en la capital alavesa. Un botón de muestra: el espacio dedicado a los coches en el entramado viario se reducirá a la mitad, al caer desde el 63% que supone en la actualidad, a un escaso 29%. En contrapartida, los peatones podrán disfrutar del doble de sitio que ahora en las calles vitorianas. Su 'hueco' se incrementará del 37% al 71%.









