
Los líderes populares criticaron que tuvieran que ser ellos quienes dieran la noticia, ante el silencio del nuevo Gabinete foral, encabezado por el nacionalista Xabier Agirre. Y lo atribuyeron al intento de los nacionalistas de «tapar y ocultar la buena gestión del PP» en los ocho últimos años en que ha estado al frente del Palacio foral.
La calificación financiera de la Diputación a largo plazo ha mejorado, mientras se mantiene a corto y «las perspectivas han pasado a ser estables», se afirma en un resumen del informe de los técnicos difundido ayer por el PP. Más allá, el dictamen de los especialistas explica que la dinámica presupuestaria de Álava ha sido «fuerte», especialmente en los últimos años, «gracias a unos ingresos fiscales que han excedido los presupuestados y también gracias a la contención de los gastos». Un cuadro que se resume en el logro de un «ahorro bruto sólido, que ha cubierto confortablemente la carga financiera y el gasto de capital». Los expertos de Fitch Ratings abogan en el informe por reducir ahora el nivel de deuda. Pero pasará lo contrario. El proyecto de prespuestos forales para 2008, consensuado por socialistas y peneuvistas, contempla un déficit de hasta 272 millones. En total, 50 millones más de la deuda actual. Se destinarán a sufragar el 27% de las inversiones.
«Catastrofismo»
Javier de Andrés denunció ayer el «catastrofismo interesado» con el que a su juicio jugaron Agire y los jeltzales en las últimas elecciones municipales y forales. «Hablaban sin fundamento de un exagerado incremento de la deuda, dando la cifra de 240 millones de euros», señaló, mientras Rabanera exigía al PNV que reconozca ahora la «falsedad» de sus acusaciones.
Mientras tanto, una portavoz del Ejecutivo nacionalista restó ayer importancia a que su equipo no hubiera difundido el informe de la agencia especializada. «No es tampoco un estudio sobre la gestión sino sobre la capacidad de endeudamiento de las arcas forales», destacó, al tiempo que aseguró que el Ejecutivo Agirre se muestra «encantado» de que la solvencia financiera de la Diputación merezca la «máxima calificación».









