
Es decir, que Ibarrondo fue preparado para responder exclusivamente a la juez y al ministerio fiscal. Después, se limitaría a no dar explicaciones ante las cuestiones que le plantearan los abogados de la acusación popular.
Lo que no esperaba era que algunas preguntas encendieran su ánimo. El momento más tenso de la comparecencia se produjo, según pudo saber EL CORREO en fuentes solventes, cuando hizo uso de la palabra el abogado de EA. Javier Martínez de San Vicente preguntó a Ibarrondo si sabía que la empresa Salgado Iglesias -la que ha levantado los siete chalés de Ali-, fue la polémica adjudicataria de una finca subastada por el Ayuntamiento en su mandato. El abogado detalló que esa enajenación se declaró nula después de que otras constructoras protestaran porque, al parecer, el plazo para presentar las ofertas se había cerrado «antes de lo previsto».
«Tensión»
Acto seguido, el letrado cuestionó al ex edil de Urbanismo sobre si él o allegados suyos habían tenido «relaciones» de otro tipo con la firma Salgado Iglesias. A modo de ejemplo, le pidió que le explicara si esta constructora había realizado obras en la casa «de algún familiar suyo en Lasarte».
Ibarrondo no respondió pero, según las fuentes consultadas, no ocultó su profundo enfado. «La tensión era evidente», afirmaron. Cuando abandonaba la sala, el ex edil del PP calificó estas cuestiones de «impertinentes».









