
De esta forma, se cumple con una de las demandas de los vecinos del barrio vitoriano aficionados a la pelota, que veían peligrar la práctica de su deporte favorito durante los meses de invierno. En un principio, sólo uno de los dos frontones que se levantan junto a los campos de fútbol y rugby iba a ser cubierto. «Siempre se dijo que uno sería cerrado, pero ahora se ha conseguido que sean los dos», detalló un portavoz del Consistorio.
El complejo, que se construye al lado del centro cívico Lakua, ha sido diseñado por la arquitecta Nerea Otaduy y viene a completar la ambiciosa zona deportiva del barrio norteño de la ciudad. De hecho, está previsto que dé servicio a 40.000 personas.
Las obras, que comenzaron el pasado mes de diciembre, concluirán en el plazo máximo de dos semanas. A partir de ese momento será necesario equiparlo, por lo que no entrará en servicio hasta febrero. Ahora sólo falta concretar si las labores para colocar la cubierta del segundo frontón se realizan antes de su apertura al público o después.
Grada para 299 personas
La inversión del equipamiento, sin contar los 177.000 euros de la nueva partida, ha sido de un millón de euros. Cuenta con una superficie útil de 1.598 metros cuadrados, distribuidos en varias dependencias. Así, el mayor de los frontones -el proyectado abierto- tiene 527 metros cuadrados; el otro, cubierto desde un principio, suma 360 metros.
El edificio, recubierto de chapa ondulada y cristal, se completa con una contracancha de 167 metros y un espacio destinado para el calentamiento de los deportistas de 70 metros. El complejo dispondrá, asimismo, de gradas con capacidad para 299 espectadores. Una parte del graderío será fijo y el otro telescópico.









