A su juicio, de seguir el actual ritmo de crecimiento, el margen de maniobra se agotará en dos o tres años, por lo que considera «importante» abordar «con urgencia» una cuestión que afecta a los usuarios de Vizcaya y de provincias limítrofes. Es más, es posible que en 2008 se produzcan «problemas» en horas punta. La situación, insistió Gangoiti, es preocupante, y eso a pesar de que la entrada en servicio del tren de alta velocidad supondrá un descenso «importante» del número de pasajeros.





