
A sus 52 años, Olea investiga desde hace tres lustros los efectos de ciertas sustancias químicas en la salud humana. Está convencido de que la exposición ambiental a estos productos, que se encuentran en los alimentos y en decenas de objetos de uso cotidiano, es la causante de innumerables enfermedades. Ha llegado a decir que «el 100% de la población tiene restos de pesticida en la grasa corporal». Y no se refiere exclusivamente a elementos detectados en alimentos. También alerta en sus análisis sobre los compuestos químicos utilizados para los cosméticos.
Nicolás Olea no sólo está valorado a nivel nacional. Ha colaborado con la ONU y la Organización Mundial de la Salud en varios estudios. Por ejemplo en 2001, cuando demostró que España era «el cuarto país en contaminación acumulada en la leche materna» entre 17 países industrializados. En los exámenes detectó un elevado nivel de bifenol-A, usado a menudo para recubrir latas.





