
LOS DATOS
La situación de alarma es tal que Álava Agencia de Desarrollo, la entidad foral que promociona el polígono, ha decidido tomar cartas en el asunto. La primera decisión ha sido remitir una circular a las más de 180 empresas del recinto para recabar sus inquietudes y convocar una reunión para estudiar las medidas a tomar. «Si una mayoría lo pide, la cita se celebrará en breve, porque el asunto es preocupante», indicó un portavoz de la sociedad.
Al encuentro asistirán también expertos en la lucha contra este tipo de robos del Departamento vasco de Interior, que darán consejos a los empresarios. Y es que todo apunta a que los autores de los asaltos son bandas organizadas, que ya han actuado en el polígono. «Para burlar los sistemas de alarma que tenemos hace falta un 'buen' equipo de profesionales, no parecen rateros», subraya Adolfo Giraldo, director de Bacalao Giraldo, empresa que ha sufrido dos robos.
Otra de las señas de identidad de los ladrones es su capacidad para llevar a cabo varias acciones en un día. Cuatro de los cinco últimos se produjeron en una sola noche. La palma se la lleva, sin embargo, la madrugada del pasado 1 de marzo. En aquella ocasión, consiguieron desvalijar siete pabellones de la zona industrial.
A plena luz del día
Su 'modus operandi' es a veces muy sofisticado; otras, tremendamente simple. «Rompieron el candado, entraron y se llevaron una bovina de cobre de unos 4 millones de las antiguas pesetas», relata Sonia García, responsable de una compañía de embalajes. Aunque las bandas suelen actuar por la noche, las empresas ya «no se sienten seguras» ni siquiera durante el horario de oficina. «Nos han intentado robar piezas y chatarra a plena luz del día», se queja Pablo Javier García, director de Fundiciones Tekno-Press.
La preocupación, sin embargo, no es nueva. Hace dos años, la asamblea del polígono decidió contratar una empresa de seguridad para vigilar las zonas comunes, pero algunos empresarios consideran el servicio «insuficiente». Y es que las patrullas privadas tan sólo están operativas por la noche y los fines de semana. Incrementar la cuota para que trabajen las 24 horas es complicado. «Es difícil poner a todos de acuerdo, porque si el que está cerca de mi empresa paga, igual yo no lo hago porque a la mía me la vigilan gratis», dice Adolfo Giraldo.
La mayoría reclama más presencia policial. «Para eso pagamos impuestos», dicen. Y es que, según afirman, salen perdiendo en términos de seguridad al compararse con otras zonas de Vitoria. «Se apuesta más por Miñano que por Gojain. Basta con darse una vuelta por allí para comprobarlo», se queja Iker Ibáñez, director contable de Industrias Goini.
Tampoco se sienten conformes con la forma de actuar de la Policía autónoma cuando saltan las alarmas. «Si se disparan más de tres veces sin causa aparentemente justificada, amenazan con sancionarte. ¿Pero quién dice que los ladrones no se han escapado al escuchar el sonido de las sirenas?»









