
De acuerdo con la denuncia formulada por la concejal del PSOE, Yolanda García Gamara, los trabajos se iniciaron en el mes de junio y, tras la prórroga de 45 días concedida a la empresa adjudicataria de las obras, podrían prolongase hasta primeros de año «con lo que presumimos», dijo en rueda de prensa, «que vamos a tener unas Navidades complicadas».
No en vano, y aún contando con la benevolencia del tiempo, «cuando se han registrado lluvias, la calle se ha convertido, por el barro que se genera, en una pista de patinaje», sobre la que ya se han producido varios accidentes. Un peatón se cayó a una zanja, un niño de corta edad tuvo que ser trasladado al servicio de Urgencias del Centro de Salud para recibir varios puntos de sutura por una caída y «los vecinos se ven obligados en muchas ocasiones a agarrarse a las fachadas de los edificios para no sufrir la misma suerte», denunció ante los medios García Gamarra.
«¿Hace falta más despropósitos para tomar medidas y agilizar la ejecución de las obras?», se preguntó en voz alta.
A estas críticas, los socialistas suman un apunte no menos relevante. «Se ha modificado el proyecto en cerca de un 19,45%, que no llega al 20% permitido como máximo. Todas las obras municipales se revisan al alza hasta ese límite y, aunque sean modificaciones legales, es uno hecho que empieza a resultar un tanto sospechoso».






