
-¿Cómo nace el espíritu sindicalista de Floren Santamaría?
-Yo trabajaba en una empresa de Metal de Varea, ya desaparecida (se llamaba 'Aitor'). Entonces un grupo de compañeros nos empezamos a reunir para contactar con la clase trabajadora.
-Ese era el objetivo, ¿no?
-Si, pero la gente no se comprometía. La represión del régimen franquista duró años. Y costaba.
-¿Cómo fueron los inicios de UGT en La Rioja?
-Difíciles, como siempre. El sindicato ha crecido mucho. Los escritos dicen que empezamos 44 personas allá por el año 1977. Yo creo que éramos más, 80 ó 90. Pero no es cuestión de discutir.
-Y se buscaba, sobre todo, mejorar las condiciones laborales.
-Reivindicábamos democracia y libertad sindical. Ahora se ofrecen más servicios y los sindicatos cada vez están más presentes en la sociedad, con temas de actualidad como la inmigración o la defensa de la mujer.
-Y ahora, ¿por qué retos deben luchar las organizaciones sindicales?
-Además de por reivindicar mejoras laborales, por una mayor seguridad, porque estamos por encima de la media europea en siniestralidad laboral. También se deben hacer más cursos de formación y ahí deben implicarse las administraciones.
-¿Con qué se queda de sus más de 30 años en UGT?
-Con muchas cosas. Pero sobre todo con que presidí la asamblea del metal en la huelga general de 1979, donde votaron 6.000 trabajadores.






