Éste es lugar de paso obligado para numerosas cuestiones cotidianas, como la inscripción de nacidos, la notificación de defunciones, los expedientes de matrimonio y de nacionalidad, el cambio de nombres,... Trámites habituales que acumulan retrasos hasta de meses porque los mostradores están «a punto del colapso». Y ejemplos sobran.
En el registro civil de Getxo, uno de los seis principales de Vizcaya, están dando cita «para el mes de marzo» y la solicitud de cambio de apellido, que «normalmente no dura más de mes y medio o dos», ahora tarda «tres o cuatro meses» en Gernika.
Hay, incluso, ventanillas cerradas. En el Registro Civil de Bilbao, detrás del mostrador que atiende las cuestiones relacionadas con el matrimonio no hay nadie al menos desde el miércoles. La causa, que los cinco empleados de este área han solicitado un traslado y les ha sido concedido. A primera hora de ayer aún estaban a la espera de los sustitutos y quienes acudían a hacer el 'papeleo' se topaban con la ventanilla cerrada. Entonces se encendían los ánimos.
«¿Es que nadie atiende?», preguntaba una joven que, puntual, hacía cola a las nueve de la mañana. «No hay nadie. Se les atenderá cuando tengamos un hueco», acertaban a decir las trabajadoras del mostrador de al lado. Fuentes del departamento de Justicia del Gobierno vasco aseguraron que a lo largo de la mañana se incorporaron las personas que ahora ocuparán estos puestos.
También en Getxo andan cortos de personal, ya que llevan una semana con una trabajadora menos. «Muchos está pidiendo traslados a un juzgado de paz, que es mucho más tranquilo. Esto es una esclavitud y quema mucho. No te puedes ni levantar», se queja una trabajadora. Y aún es peor cuando llegan las vacaciones. «Nadie nos sustituye y el trabajo se acumula», aseguran.
«La inmigración»
Para acortar las colas y rebajar los montones de expedientes, el área de Justicia envía «refuerzos» temporales, pero desde el Gobierno vasco advierten de que «el que no haya empleados suficientes no justifica que se cierre una ventanilla, porque depende de cada registro la organización para atender a la gente».
Los que están de cara al público aseguran que no hay manera de dar respuesta a todos los trámites, y atribuyen el incremento de trabajo principalmente al aumento de la inmigración. «Los expedientes de nacionalidad se han multiplicado y también los matrimonios mixtos entre un extranjero y un español, lo que complica su tramitación porque hay que pedir documentación al país de origen del contrayente», explican en Barakaldo, uno de los seis registros civiles llamados 'cabeza de partido' de Vizcaya -el resto están en Bilbao, Getxo, Durango, Gernika y Balmaseda-. Aquí se atiende el 'papeleo gordo' -los ayuntamientos y juzgados de paz municipales asumen trámites más sencillos-. Y los empleados advierten del riesgo de colapso. «No damos abasto».





