
EL MERCADO
EL MERCADO
En julio, esta firma terminó de convertir un pabellón interior de esta céntrica calle, adyacente a la plaza de Abastos, en un aparcamiento para 16 vehículos. Dos meses después, todos los huecos se habían vendido. ¿Su 'pico'? 66.000 euros. Los mismos que puede llegar a costar también un aparcamiento en propiedad en calles como la Avenida de Gasteiz, Adriano VI o en la zona de Aranzábal.
«El coste medio de una plaza de garaje en el centro ronda los 54.000 euros, nueve millones de pesetas. Pero por un hueco bien situado, en un garaje nuevo, y en el que quepa un coche grande se pueden llegar a pedir hasta 12 millones», asegura un agente inmobiliario local.
Y pueden llegar a ser más. «Aunque no es lo habitual y no se puede tomar como referencia, hace un mes, salió una a la venta en el centro por 100.000 euros y se vendió», explican desde Fincas Urizar. Éste es el precio que cuesta cada una de las 51 plazas que se han construido en un pabellón interior de Ortiz de Zárate.
«En lugares donde hay poco oferta y mucha demanda, se piden auténticas barbaridades. La cuestión es que se está llegando a unos límites en los que las posibilidades de venta se reducen cada vez más», reflexiona el presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad, Jaime Rubias. «Y el problema no es exclusivo del centro», apunta. En Aranbizkarra, por ejemplo, «donde el subsuelo es roca viva y apenas se construyeron garajes, una plaza puede alcanzar los 6 millones de pesetas».
Más caros -a 42.000 euros- se cotizan los 80 nuevos huecos que Promociones Urroz ha habilitado en una lonja en la calle Bruno Villarreal, en Coronación. Se entregan en febrero y sólo quedan ocho plazas por vender. De ahí que muchos traten de compensar el desembolso mediante el alquiler. Se piden entre 90 y 100 euros mensuales, aunque las rentas pueden ser mayores en plazas grandes o bien situadas en calles como General Álava o Manuel Iradier.
Pérdida de plazas
Estas cifras tan desorbitadas son, según los expertos, la consecuencia directa de dos factores. Por un lado, de la escasez de garajes en muchas casas antiguas del centro de la capital. Por otro, de la política de reducción de aparcamientos en superficie llevada a cabo por el Ayuntamiento para convertir el Ensanche en una 'isla peatonal'.
En el último lustro, de hecho, sólo en la zona centro, la Avenida -incluidas algunas calles adyacentes, como Sancho el Sabio y Bastiturri- y Aranzábal, se han eliminado 1.336 plazas de aparcamiento en superficie. Los casos más evidentes son los de la calle Olaguíbel -que ha perdido 95 huecos-, Fueros -70-, Barrancal y Libertad -60 cada una-, Nueva Fuera y Abrevadero -65 en total- y Bastiturri -54-. A ello hay que sumar los 457 aparcamientos que se han cobrado ya las obras de instalación del tranvía.
Se han creado, eso sí, 3.050 nuevos estacionamientos, pero buena parte de ellos se han levantado bajo tierra, lo que obliga a pagar por usarlos. Es el caso de parking tan importantes como el de la catedral, Molinuevo, El Pilar y Judimendi.









