Unai admira todos y cada uno de los lugares en los que ha tenido la suerte de vivir, y eso que no son pocos. De cada uno de ellos se lleva un recuerdo imborrable y una virtud que les hace diferentes de los demás. «De mi época en Madrid me quedo con la interesante mezcla de culturas y nacionalidades. De la etapa holandesa, me llevo el recuerdo de lo abierta que está La Haya al mundo, y su grandísima belleza. La capital sueca me gusta, por encima de todo, por su tremenda tranquilidad».
De Bilbao tampoco se olvida. «¿Me encanta la forma que tenemos en el País Vasco de disfrutar de la vida, nuestra forma de vivir!», concluye orgulloso de su tierra.









